Amar Es Dar Lo Que No Se Tiene A Quien No Es

No es dar lo que se posee, es dar algo que no se tiene, que va más allá de uno mismo. Por ello, una parte del psicoanálisis postula que o sea esencialmente femenino. Un mensaje a la prohibición y al dominio, con la intención de ser libres del poder del Amo, de los diagnósticos, las etiquetas o los cánones sociales. Si bien Foulcault se refiere a la histeria, esto se podría extrapolar a todos aquellos individuos que procuran fervorosamente escaparse de un poder que les priva de la satisfacción. En parte, una búsqueda necesaria, dando voz a movimientos progresistas, y en otras ocasiones, de manera tan áspera que la lucha se vuelve ciega y los golpes al aire terminan dejando marca. Del humano no dejó nunca de preguntarse en relación al amor, esa incógnita ineludible que enigma generó a filósofos, pensadores, sociólogos, artistas y psicólogos de todas y cada una de las temporadas.

En los animales, sus cariños forman una parte de su instinto, algo que asimismo permanece en el hombre. El hombre padece la necesidad de superar su separatidad, de abandonar “la prisión de su soledad”, pues la vivencia de la separatidad hace angustia. La solución a esta soledad ha recibido múltiples respuestas durante la historia, usando varios medios que ayuden a alcanzarla tales como venerar animales, conquistas militares, lujuria, trabajo obsesivo, creación artística, amor a Dios, amor al Hombre.

¿Por Qué Según Jacques Lacan Amar Es Dar Lo Que No Se Tiene?

Y en último término, quizás la huella más ininteligible en interconexión con todo lo anterior, está la marca singular de cada uno de ellos. Esta marca mucho más bien difícil de entrever, de poder capturar y de develar en un análisis. Es a lo que Lacan llama sinthome, esa singular manera de respuesta de cada cual, mucho más fija y que reitera que escribirse (con una tinta prácticamente invisible y permanente) del mismo modo una y otra vez. Mercedes de Francisco expone que, si uno consigue llegar a entrever su marca personal, sus experiencias cariñosas no versarán únicamente sobre pura pérdida y desconocimiento.

La mayor parte de la multitud cree en el cariño como una sensación placentera; no obstante, el creador considera el cariño un arte que necesita conocimiento y esfuerzo. Isabel Mercadé coopera como crítica literaria y ensayista en distintos medios. Así mismo, forma una parte del consejo de redacción de la gaceta cultural brasileira InterteXto. Ha anunciado \’Amapolas en octubre\’, 2013, \’Dónde o sobre cuevas y arena\’, 2015, \’No existir\’, 2019 y \’Clarice Lispector. En mi generación, aprendimos a conjugar los verbos a base de reiteración, escribiéndolos y recitándolos en tantas ocasiones como fuera necesario para hallar interiorizarlos. Eso dejaba integrarlos en la charla y en la redacción con fluidez, para dar vida y sentido a las palabras.

Fromm habla del amor como acción de dar, sin condiciones previas, sin esperar nada a cambio aunque el recibir sea inevitable. Por otra parte, nos comunica que querer significa comprometerse sin garantías, lo que coincide con lo antes dicho, pero este amar es una entrega “con la esperanza de generar amor en la persona querida”. ¿Quizá esta promesa no es una posición a priori de aguardar algo a cambio? ¿se produce la unión en el momento en que a ese ofrecer sin condiciones no le prosigue un recibir una parte de lo que anteriormente hemos proporcionado? Un matiz más complicado presenta el hijo ante unos padres que no se aman y también intentan ocultárselo.

Varios rituales de tribus primitivas utilizaban las drogas como forma de huír del estado de separación, o mediante la experiencia sexual, siendo el orgasmo un estado afín al provocado por un trance o los efectos de determinadas drogas. Las orgías sexuales comunales formaban parte de varios rituales primitivos. Participar en estos estados orgiásticos, siendo una práctica común e inclusive demandada por los médicos brujos o sacerdotes, no generaba angustia, sentimiento de culpa o vergüenza.

“amamos A Aquel Que Responde A Nuestra Pregunta: ¿quién Soy Yo?” Entrevista* A Jacques-alain Miller (parís)

Antes de proseguir me gustaría exponer algunas anotaciones personales en referencia a la estructuración del trabajo, aportaciones críticas personales o la terminología usada. “El cariño es lo único que medra cuando se reparte”, Antoine de SaintExupéry. Con todo, algo transversal que atraviesa el amor que no ha variado, sigue y se trata de ese punto primordial y más esencial que los analistas abordan. Quizás, lo escencial no sea tanto que decisión se tome, si no el abogar por alguna decisión, y reconocer esa apuesta en el deseo propio y no tanto en la deriva hacia el rechazo al Otro. Dada esta visión, uno podría preguntarse por cómo seguir peleando por los derechos de la mujer sin que esa lucha se transforme en un intento de suplencia a la falta en ser. Amamos algo ilusorio, el agalma que decían los pensadores clásicos, algo indefinible y hermoso para lo que no se tienen expresiones.

amar es dar lo que no se tiene a quien no es

Escuela Europea de Coaching, S.L tratará sus datos con la finalidad de ofrecer respuesta a su solicitud remitida con base en el consentimiento que de manera expresa manifiesta al remitir el presente formulario. Estos datos no serán comunicados a terceros ni van a ser objeto de transferencia en todo el mundo de datos. Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y otros derechos, como se enseña en la Política de Privacidad, a El objeto del que se goza en nosologías como la anorexia-bulimia o las toxicodependencias, sería del objeto puesto a disposición por el mercado para el consumo .

Por tanto, querer es una resolución responsable que transformada en acción crea amor. La marca del exilio de uno se encontraría en sintonía con la marca del exilio de otro. Por tanto, no es de extrañar que, pese a no saberse realmente bien porqué, no con alguno se genera ese encuentro. Lo usual ahora es un reemplazo continuo en el que desechar algo y modificarlo a la mínima que chocamos con la incompletud se transforma en el eslogan imperante de la alegría. Imperativos que favorecen la búsqueda de “novedosas aventuras” con la ilusión de conseguir el goce que falta. Por consiguiente, el amor sitúa en una posición de incompletud y, frente esto, el hombre trataría de calmar la impotencia con otro objeto, un elemento desligado del amor.

amar es dar lo que no se tiene a quien no es

El artículo fué verificado para garantizar la mayor precisión viable (el contenido incluye enlaces a sitios de medios acreditados, instituciones académicas de investigación y, esporádicamente, estudios médicos). Todo el contenido de nuestro página web se ha revisado, sin embargo, si consideras que nuestro contenido es inexacto, desactualizado o dudoso, puedes contactarnos para realizar las rectificaciónes primordiales. Para distinguir esta aportación personal de lo que se dijo por Erich Fromm el artículo figura con letra en cursiva, apareciendo al final de un bloque determinado y no intercalado entre 2 parágrafos que traten el mismo tema, tratando evitar la confusión.

Fromm examina la diferencia entre la lógica aristotélica y la paradójica, una primera donde lo que ‘es’ no puede ser al mismo tiempo ‘no ser’, y la otra que sí acepta esta propuesta. Así, a través de la lógica paradójica tenemos la posibilidad de concluir que el cariño a Dios no es comprender a Dios a través del pensamiento, sino el acto de experimentar la unidad con Dios. Desde este punto de vista lo importante no es el pensamiento, sino más bien el acto. La lógica paradójica llevó al hombre a la tolerancia y la autotransformación, la aristotélica al dogma y la ciencia; en el primer caso podríamos hablar de oriente y en el segundo de occidente. De esta manera, en occidente el amor a Dios es más que nada una experiencia mental, mientras que en las religiones orientales es una “intensa experiencia afectiva de unidad”. La base de la salud mental y el logro de la madurez son fruto del éxito de la relación madre-niño y padre-niño.

El afecto que no nos dio nuestra última pareja, lo buscamos en la próxima. Siempre y en todo momento nos abrazamos al amor trayendo con nosotros un ideal de lo que es el cariño. Renunciar a ese ideal nos permitirá liberarnos del pasado para ofrecer al otro lo que no tuvimos en su día, esto es, afecto auténtico.