Ciencia Que Intenta Responder A Cuestionamientos Existenciales De La Humanidad

De lo que se trata es de entender lo que hay, no de buscar, conocer y encajar la experiencia humana en un plan o historia universal que no existe. Ya que bastante difícil ya es simplemente comprender el Cosmos para procurarle las vueltas. De nuevo así como si esto fuese de alguna manera un fallo del proyecto científico, un defecto que de alguna forma invalida o menoscaba el valor que tiene la ciencia. En el momento en que, de nuevo, encontrar el sentido de la vida no ha sido jamás, ni puede serlo, un propósito de la ciencia.

La vida de cada cual es un elemento parcial y subordinado de la realidad. Como torrente de ciega energía, carece de sentido por ausencia teleológica. Solo al servicio de un valor que la incite y la guíe, cobra la vida contenido y plenitud. La vitalidad en sí -como vida vegetativa- no tiene polaridad ética, no es buena ni mala. Contra la proclamación de la vida-fin (de sí misma), proclamamos la vida-medio.

ciencia que intenta responder a cuestionamientos existenciales de la humanidad

Toda vivencia revela un aspecto del yo importante, pero el yo no puede reducirse a las experiencias, porque las trasciende. El yo es el centro del campo de la conciencia, con un altísimo nivel de continuidad y también identidad. Una sustancia consciente a través de la cual se hace -por su iniciativa- y se marcha haciendo a sí misma -por su conciencia-, pero sin perder nunca su estructura. El aprendizaje, el arrepentimiento, la decisión, la promesa, la promesa y la preocupación han sido dados en prueba de la presencia de un «algo» que no puede reducirse a un montón de percepciones, a una corriente vivencial o a un grupo de células nerviosas.

Geología Para Versistas, Miopes Y Despistados: «Peligros Naturales: Riesgos, Sí, ¿naturales?»

Y no hablamos aquí simplemente de encontrar una contestación, sino más bien, por lo menos, de plantear el interrogante que lleva al ser humano a cuestionarse por su causa primera y fundamental. Esto es, hablamos aquí del preguntarse del hombre por la causa última que explique, al fin y al cabo, la razón de su vida. Se trata, entonces, de preguntar por Dios y vivir con la pregunta presente, ya que el hombre no tiene a la mano ninguna explicación totalmente exitosa cuando se cuestiona por su origen alén de la materia.

En el coexistir con otros, el hombre va desenvolviendo -germinando- su historia espiritual. Estimar eliminar cualquiera de estos puntos es destruir a la persona. Como espíritu móvil inteligente, y relativamente autónomo, la persona tiene la facultad -inespacial e incorpórea- de ponerse en el sitio de sus semejantes. En torno de cada individuo se dibuja un círculo de comunidades poco a poco más amplias. Gracias al amor, el movimiento espiritual y la libertad popular alcanzan su perfección.

Exposición “la Ría Del Nervión A Vista De Ciencia Y Tecnología“

Estos 3 elementos, en mi opinión, son escenciales para comprender el desarrollo y la evolución del ser humano. Para caracterizar lo social es necesario recurrir al espíritu humano que se articula. Y en esa articulación los hombres tienen la posibilidad de ejercer sobre los hombres un cierto grado de presión, de impulso o de resistencia. He aquí, de nuevo, el insoslayable aspecto empírico en la composición de lo social. La unidad popular hace de la sociedad un cuerpo orgánico, un individuo moral diferente de los integrantes que la componen. Lazos y las solidaridades podrá ser la conservación de la clase en la unión de los sexos, la ciencia en el planeta cultural de alumnos y profesores, de publicistas y lectores, etcétera.

ciencia que intenta responder a cuestionamientos existenciales de la humanidad

La sociedad es una proyección de la realidad más entrañable de los hombres. Trátase de una resultante omnipersonal con intencionalidad espiritual. Trátase de una magna institución natural, o espontánea compañía personal de prójimos, que persigue un bien público temporal. Y esto pues desde el comienzo fue red social comunicable de bienes personales. Ese estar «con» otro significa, al unísono, que el otro está conmigo. Y no hay otra manera de estar en la vida si no es «con» el resto.

A. Hillaire- es la descomposición, la separación de las unas partes de un ser. Es conque el alma no posee partes, ya que es bien simple y también indivisible; luego no puede descomponerse, disolverse o fallecer». Consecuentemente, el alma -que ni se disgrega ni se corrompe- tiene una duración sin fin. Que el alma sea una substancia se prueba por los fenómenos de la unidad y continuidad de la conciencia. Mientras que el animal carece de ideales, el hombre vive bajo un mandato ineludible de perfección, traducido por la inclinación irrefrenable a la plenitud subsistencial.

No han faltado cultivadores de la ciencia natural que nos hayan descrito al hombre del futuro desposeído del apéndice, calvo y tal vez sin dientes… Es posible que de esta manera sea, pero, en todo caso, no es esto lo que nos interesa. Lo que verdaderamente importa comprender es si el hombre proseguirá aprehendiendo y realizando los otros valores no vitales; los valores de lo beato y los valores espirituales. Si la evolución del hombre se ha detenido en el orden fisiológico y anatómico es pues continúa en el orden espiritual y moral. Desde el instante en que brotó el lenguaje hablado, apareció una manera de inteligencia particularmente humana. La evolución morfológica y los instintos han comenzado a perder relevancia.

En este sentido, el hombre es -al menos en parte- su historia. Y así como en el «ahora» pervive el «antes», de este modo también en el antes preexistía el «en este momento». «Pero el pasado -como mira agudamente Zubiri- no perdura bajo forma de realidad subyacente. El pasado se desrealiza, y el precipitado de este fenómeno es la posibilidad que nos otorga. Pasar no significa parar de ser, sino parar de ser situación, para dejar sobrevivir las posibilidades cuyo conjunto define la novedosa situación real… Solo es futuro aquello que aún no es, pero para cuya realidad están ya en la actualidad dadas en un presente todas sus posibilidades».

¿De Qué Manera Probablemente Halla Fiestas De Barra Libre Si El Único Elemento Que No Está Libre Es Exactamente La Barra?

Las manifestaciones protorreligiosas que brindaron origen a la espiritualidad humana aparecen también en seres vivos no humanos, por lo que la evolución natural no ha reservado a una única clase una herramienta tan útil… Pero tiene un punto de apoyo para superar la incertidumbre “teísta” del budismo. La creencia en el mensaje de Jesús supone aceptar una explicación del secreto de la historia sufriente de la raza humana a través del Secreto de Cristo.