Porque Se Dice Que No Es Malo Cometer Errores

“seguramente ya te has dado cuenta. Ciertamente, hay una relación entre los tres puntos señalados… cuanto menos desconectemos, menos dormiremos. Limita la utilización de tu móvil inteligente”. La carencia de sueño y los problemas para conciliarlo pertenecen a los enormes males del mundo que nos ha tocado vivir. Cuanto más estrés tenemos, menos dormimos, es un hecho. “Es normal que en el momento en que estás entretenido con un emprendimiento te pongas inquieto y te cueste dormir” enseña Foroux. “Sin embargo, tienes que tener una buena rutina para que eso no ocurra”.

Además de esto, también se detallan más duros a la hora de juzgar los fallos de los demás. Charlar de nuestros errores y escuchar a los demás sobre los suyos puede asistirnos a estudiar de los fallos, ya que es una excelente forma para cambiar la perspectiva de hoy y llevar a cabo las cosas diferente. Algunas personas cuentan con unas peculiaridades personales que les hacen más proclives a padecer ante el fallo. Una inclinación perfeccionista, una personalidad rígida y una alta intolerancia a la frustración son varios de los ingredientes primordiales del temor al fracaso. La excesiva autoexigencia nos hace vivir en una prisión mental, en la que nuestro diálogo interno se vuelve el crítico mucho más feroz.

Cometer Errores Es Bueno: El Fracaso Es Un Postergamiento Del Éxito

Entiende los fallos como oportunidades para crecer. La gente que se castigan suelen entender los errores como fracasos o defectos mediante los que determinan su valía. Sin embargo, piensa siempre y cuando el sendero al éxito está lleno de descalabros. A menudo, a través de los fallos llegan los aprendizajes más importantes de la vida. Hay incontables veces en que falla o hace algo mal. Si aprende un nuevo idioma, comete fallos todos los días.

Trabaja en tu inteligencia emocional. Va a haber fallos que afectan más que otros; aquellos que tienen un mayor impacto suelen dañar nuestra emocionalidad. Por tanto, el avance de nuestra inteligencia emocional es vital para enfrentar y sobrepasar las situaciones más difíciles. Mantenerse en un lugar dañino, en una situación dolorosa le resultará mucho más aceptable que aventurarse a mudar de rumbo. Ya que esto supondría aceptar que se ha fallado. Y cada error cometido se carga como un pesado lastre que mina nuestra autoestima, recordándonos que no fuimos suficientes.

porque se dice que no es malo cometer errores

Nadie necesita ser perfecto para ser apreciado por las personas que le rodean. Errar y asumir los errores es el único camino hacia la madurez sensible. Pese a lo difícil que resulta asumir nuestros errores, si conseguimos hacerlo vamos a estar mucho más cerca de tener una existencia plena y feliz. En otras palabras, reconocer nuestros fallos y hacernos responsables de ellos mejorará tanto nuestro estado interno, como nuestras relaciones personales. Acepta el fallo como una parte de la vida.

¡qué Bien Se Nos Da “Reconocer” A Los Demás En El Trabajo!

Aprende a valorar con flexibilidad. Tras el castigo casi siempre se oculta un individuo rígida que no desea aceptar que se ha equivocado, por lo menos no en un aspecto que le resulta tan importante. Sin embargo, recuerda que entre el negro y el blanco hay cientos de tonalidades. Tener un poco mucho más de elasticidad mental y alejarse del pensamiento polarizado te va a ayudar a combatir la vida desde una visión más abierta. Cuando la gente experimentan una gran sensación de culpa acostumbran a aislarse de su grupo de amigos.

Has de espantar de tu cabeza concepciones perfeccionistas, rígidas y también inflexibles. Todos cometemos fallos, tú también. Por consiguiente, acéptalo y permítete fallar, sin temor y sin culpa. Atrévete a evaluar, examinar, dar media vuelta y mudar de rumbo. Integra el fallo como una parte de la existencia y deja de temerle, no dejes que te condicione.

Si no puedes soliciar perdón, quizás pues ya no puedes hablar con la persona, aprende del error para que te asegures que no lo volverás a cometer. Llegar hasta ese punto de reflexión no es nada simple. Sin embargo, para mi la clave está o, cuando menos desde mi propia experiencia, de que cometer fallos forman parte de la vida y que hay que tomarlo como algo positivo; no como algo negativo y desepcionante. Es realmente difícil agradar al mundo entero; admitir que los demás tienen derecho a enfadarse o sentirse decepcionados por nuestro comportamiento es una reacción muy sana.

Del mismo modo es necesario perdonar a los demás implicados y seguir adelante sin rencor. Por tanto, si cambias tu visión, cambiará tu situación. Comienza a conocer el error como un aliado y no como un enemigo, y te vas a encontrar poco a poco más cerca de cumplir tus objetivos. Aboga por desconectar de vez en cuando, a pesar de que muchas personas triunfantes y supuestamente inteligentes no lo hacen.

Esta visión dicotómica de la persona –éxito o fracaso, especial o desastre…– está muy que se encuentra en las consultas de Psicología. En verdad, un concepto es que si se deja de ser perfeccionista se caerá en la indolencia, en el fallo, en el fracaso. La educación recibida por la parte de nuestros padres, profesores y la sociedad en general nos puede conducir a desarrollar una seria contrariedad a la hora de admitir nuestros errores. Suspender un examen nos hace siendo conscientes de la necesidad de llevar el temario al día o de mudar nuestros métodos de estudio. Una separación de pareja nos muestra cuáles son nuestros límites interpersonales y qué queremos, requerimos y merecemos realmente. Dejar un trabajo que no nos hace felices nos conduce a trabajar por nuestra verdadera pasión.

Pero siempre puedes aprender de ellos y rememorar que son las huellas de … En este caso, es completamente preciso flexibilizar los puntos de vista y comprender que aspirar con perfección es algo cansador y poco realista. Las personas no son absolutamente buenas o absolutamente malas, todos nos situamos en puntos intermedios del continuo.

Si por culpa de un error, o una mala decisión o un revés de lo que sea, te quedas sin dinero, es lo peor que puede pasar por el hecho de que afecta a todas las áreas de la vida y hay gente que ha terminado muy mal. Sentir el fallo como un fracaso escencial. Ello nos causará vergüenza, culpa, frustración, ansiedad, temor a eso que los demás puedan meditar. Si lo vemos como algo natural en la vida, las conmuevas van a ser exactamente las mismas pero de mucha menos intensidad o incluso completamente opuestas. Cometer fallos es algo ineludible, todos los cometemos en nuestras vidas.

Si piensas en las cinco personas más importantes de tu vida, ¿las quieres por el cargo que ocupan, por su cuerpo o el trabajo que desempeñan… o por de qué manera son? ¿Las quieres más porque ganan mucho dinero o son mejores o mucho más hábiles que otras en el terreno deportivo, académico o laboral? Creo que sé cuál es tu contestación.

La personalidad perfeccionista alimenta la contrariedad para cuadrar las críticas y los errores. En nuestra consulta entrevistamos a muchas personas que no son conscientes de que son perfeccionistas y de que la base de sus adversidades sentimentales radica precisamente en ella. Por consiguiente, tratemos de darnos a nosotros mismos, y a el resto, la independencia de confundirnos y estudiar de los propios fallos. Seamos mucho más flexibles, más tolerantes y mucho más comprensivos.