Sintomas Que Se Manifiestan Con La Emocion Del Miedo

“Fight or flight” es como se bautizó en inglés a la reacción fisiológica que tiene sitio en nuestro cuerpo cuando nos asustamos. Plantar cara o salir corriendo son ámbas opciones que tenemos al sentir un viable daño, un ataque o cualquier otra amenaza a nuestra supervivencia. El corazón en la garganta, el estómago encogido y los pelos del cogote de punta. Si estamos muy asustados, se nos escapan los chillidos y se nos crispan los músculos, llegando a clavarnos las uñas en las palmas de las manos al apretar los puños e, incluso, soltando un guantazo a quien contamos cerca.

De todos modos, el temor es una emoción universal, necesaria y fundamental basada en una respuesta biológica a la percepción del riesgo real o imaginario. Pero en la cabeza humana el temor tiende a estar mal gestionado por no indagar en sus señales amenazantes. La Psicoterapia Humanista Integrativa se propone trabajar con la expresión del miedo para destapar el miedo fundamental y también integrarlo en la vida de la gente. Este desarrollo de maduración del miedo contempla que muchos miedos son desviaciones de un miedo más fundamental que radica en la base de la personalidad.

La Timidez

En lugar de la amígdala, vieron actuar al córtex visual (encargado de procesar la información visual), al córtex insular y el córtex prefrontal (asociado a la atención y la resolución de problemas entre otras cosas). La amígdala lúcida la contestación del hipotálamo y la pituitaria, que segrega hormona adrenocorticotropa. Casi al tiempo se activa la glándula adrenal, que libera epinefrina, un neutrotransmisor. Ambas sustancias químicas causan la generación de cortisol, una hormona que aumenta la presión sanguínea y el azúcar en sangre y elimina el sistema inmunitario. Hablamos de hallar un subidón en el nivel de energía libre en caso de tener que reaccionar frente a la amenaza.

sintomas que se manifiestan con la emocion del miedo

Uno comienza a tomar la dirección correcta hacía dentro, hacía lo esencial, para dar sentido a la vida y para satisfacer la añoranza de paz. A menudo, la persona en medio de una crisis existencial experimenta la sensación de desintegración. Hay un proceso grupal para trabajar el miedo a la desintegración en él que se da contención al paciente con las manos de todo el conjunto. La contención ofrecida actúa como símbolo del contacto y la protección que precisa y puede calmar la sensación de desintegración. En terapia individual se promueven estas características con el contacto bondadoso, protector y constante de la relación terapéutica.

¿Por Qué Es Importante Identificar El Temor Y La Ansiedad?

Existen trabajos parecidos con métodos de expresión sensible como la inmovilización y el escapar del encierro. Estos son solo apropiados con una preparación anterior larga y un vínculo fuerte y predeterminado con el terapéuta. También le asistirán a emplear alguno de las herramientas, desde la respiración hasta el mapa corporal, en su conjunto. Por fortuna, Hendel además asegura que desmitificar las conmuevas puede contribuir a la multitud a dejar de sentirse abrumadas por ellas.

La duda es muchas veces un juego psicológico de ambivalencia y también indecisión, una manera de evitar la responsabilidad y trasladarla a el resto. Aquí el terapeuta debe ayudar a separar esta clase sentimiento parásito de un sentimiento real. Se hace estimulando el sentimiento genuino y reforzándolo con ‘caricias’ de aprobación. Si la persona está atascada en algún tipo de pasividad, se puede usar un trabajo simbólico con ‘la Inmovilización’.

Los miedos mucho más representativos de esta etapa sean los miedos relacionados con el daño físico, la muerte y los miedos médicos. Además de esto, consiguen importancia, los miedos a la crítica y el fracaso, y los miedos asociados al ámbito escolar. Básicamente, una emoción es una combinación de procesos cariñosos e intelectuales; o sea, una emoción es una reacción afectiva y subjetiva al ámbito, que viene acompañada de cambios orgánicos que dejan adaptarnos al entorno.

Muchos de ellos viven al filo del agotamiento físico y sensible por la escisión del yo, la separación de sus mundos internos. Esta división está acompañada por un miedo extremo basado casi siempre en la experiencia traumática infantil. Por eso, si bien la expresión del temor puede ser de enorme alivio, asimismo puede desequilibrar, singularmente en casos de psicopatologías. Hay otras personas a quienes les cuesta nombrar y admitir sus emociones, una condición que lleva por nombre alixitimia. El miedo actúa de muchas formas pero se somatiza en especial en la boca del estómago, la garganta, el pecho, las lumbares, en la carencia de aire, el vértigo y la contracción muscular generalizada. Curiosamente, charlar abiertamente de mi timidez en terapia de conjunto me ayudaba.

De este modo, la timidez dejó de ser una tortura y se transformó en una experiencia de puerta de inseguridad y sensibilidad en instantes susceptibles. En la terapia, aprendí a expresarme emocionalmente y arriesgarme más lo cuál fue la clave para editar mi timidez. Aparte de la terapia, el PHI requiere un proceso continuo de atención, expresión, aprendizaje e integración en la vida día tras día.

La medicina china considera al estómago y a los intestinos como “el cerebro de las emociones” y los dolores en estos órganos aparecen cuandono conseguimos “digerir” las conmuevas. Podemos sentir frío, un nudo en el estómago y una opresión en el pecho o asimismo una sensación de calor como cuando estamos airados. El síndrome del intestino irritable, las úlceras de estómago, indigestiones y náuseas o asimismo signos de que el cuerpo tiene un temor contenido del que no ha podido desprenderse. De ahí que la ciencia ha analizado muy frecuentemente de qué forma nos afecta el miedo y por qué razón.

En la mayoría de los casos, los temores tienden a ser transitorios y no interfieren en el desempeño psicológico períodico. Nos dejan generar y consolidar medios y elementos dirigidos a solucionar de modo satisfactorio las oportunidades agobiantes. En el momento en que se sientan las bases, localizar un terapeuta “somático” u orientado al cuerpo, es clave, según George. “En la terapia somática, dejamos de enfocarnos en investigar los sentimientos y conmuevas y, en cambio, animamos a los clientes del servicio a sentirlos en el cuerpo. Al dejar de nombrar el sentimiento y, en cambio, conectarlo a una sensación, ofrecemos espacio a la percepción de que, en verdad, es una energía, y esto a su vez permite que esa energía se libere a través del cuerpo». El enfoque cognitivo de la psicología, que hace mucho más de treinta años ignoraba la investigación sobre la emoción, hoy resulta ser esencial en el estudio de la naturaleza de las reacciones emocionales.

¿De Qué Forma Distinguir El Temor Y La Ansiedad?

Otros síntomas incluyen la sensación de impotencia, la respiración rápida y alterada, temblores y a veces cambios de temperatura del frío al calor. En un acceso de pánico estos síntomas son más extremos y pueden ir acompañadas de hiperventilación, taquicardias y hormigueo en las extremidades. Por este motivo, en ocasiones resulta esencial usar técnicas de respiración, expresión corporal y relajación para lograr controlar mejor este estado. El terapeuta de PHI suele estar formado en varios de estos métodos que examinan las expresiones naturales e inconscientes del paciente. La PHI reconoce asimismo que hay personas desestructuradas que necesitan otro trabajo de perseverancia y estructuración antes de expresar sus miedos de forma directa, como tienen la posibilidad de ser los ‘borderlines’ u otras psicopatologías.

Hablamos de un poderoso instinto que nos sostiene lejos de situaciones peligrosas, y lo hace en muchos casos desencadenando una serie de reacciones que nos hacen actuar sin darnos cuenta. Sabiendo todo lo mencionado, podemos comprender que el miedo se encuentra dentro de las seis emociones primarias (adjuntado con la alegría, sorpresa, tristeza, enfado y asco); y es considerada como una emoción negativa, puesto que sentirla no es placentero para nosotros. Además el temor se caracteriza porque establece la meta de que hay que escapar y nos prepara para escapar; o sea, nos advierte del peligro y, siendo aversivo, nos incentiva hacia el escape o evitación de la situación.